Musicoterapia

Musicoterapia

 

Los beneficios de la musicoterapia pueden abordar muchos aspectos y objetivos más allá de los meramente educativos. A través de esta disciplina podemos promover el bienestar general, aliviar el dolor, reducir el estrés, mejorar la comunicación, la memoria y acelerar la rehabilitación física entre otros aspectos beneficiosos para nuestra salud.

Podemos encontrar a grandes profesionales musicoterapeutas que prestan sus servicios en hospitales, centros psiquiátricos, de rehabilitación de drogodependencias, penitenciarios, educativos, de mayores, etc. Lo cual nos muestra un reconocimiento a esta práctica como útil y efectiva en muchas áreas.

¿Qué es la musicoterapia?

Podríamos describir la musicoterapia como una técnica terapéutica que utiliza los beneficios de la música en todas sus formas para ayudar a superar diversas enfermedades. Tanto físicas como psíquicas, donde el paciente adopta una participación tanto activa como pasiva.

Después de tener en cuenta las necesidades de cada paciente el profesional musicoterapeuta aconseja un tipo de tratamiento relacionado con la música, ya sea a través de la armonía, el sonido, la melodía o el ritmo. Dentro de estos tratamientos naturales podríamos destacar cuatro.

  • De audición pasiva.
  • De audición activa.
  • De interpretación.
  • De labor creadora (tanto de composición musical como de construcción de instrumentos.)

La música es un tipo de lenguaje  afectivo que no se puede traducir en palabras. Su repercusión en nuestro bienestar ha llamado la atención de la psicoterapia moderna, que afirma que la música actúa e influye sobre las emociones humanas de una forma intensa y rápida.

La musicoterapia o terapia musical consigue una mayor eficacia cuando el musicoterapeuta colabora directamente con un médico psiquiatra.

Origen de la musicoterapia

La utilización de la música por el ser humano se remonta desde la prehistoria hasta nuestros días (especialmente para problemas mentales). Los estudios realizados dan fe de que la música ya era utilizada por las tribus más primitivas, no solo para curar sino para ayudar a sanadores, hechiceros y brujos a conseguir los “poderes extraordinarios” que trasmite la música.

Existe constancia de diversas prácticas musicales utilizadas por egipcios y persas para la curación de diversas enfermedades. Posteriormente muchos escritores griegos exaltaban las virtudes y el éxito de estas terapias.

Los poderes curativos de la música, también fueron tenidos en cuenta durante la edad media. En los antiguos reinos europeos se utilizaba la música como medio para la relajación, la sedación y el bienestar general.

En la actualidad todo el mundo reconoce cómo diferentes músicas pueden alterar y conseguir cambios en nuestro estado de ánimo, ya sea con la intención de buscar el reposo o de conseguir por ejemplo alegría.

Una vez hemos repasado la transcendencia de la música a lo largo de la historia del ser humano, hay que conocer cuando se empezó a considerar a la música como terapia curativa y sanadora.

Cuando se inicio la musicoterapia como tratamiento

Los primeros ensayos clínicos conocidos en musicoterapia fueron llevados a cabo en una clínica privada de Nueva York en el año 1930. A partir del éxito conseguido en  los resultados  se estableció el siguiente concepto terapéutico:

La acción de la música es una terapia eficaz sobre el sistema nervioso y las crisis emocionales, aumentando o disminuyendo las secreciones glandulares y la circulación de la sangre. Esto consigue regular la tensión arterial.

Posteriormente la música fue utilizada durante la segunda guerra mundial de forma habitual en los hospitales, siendo utilizada como motivación para llevar a cabo los ejercicios físicos de recuperación. Gracias a los ejercicios que llevaban a cabo en brazos y dedos al manejar instrumentos, también se conseguía una eficaz rehabilitación en soldados mutilados.

En el año 1944 la Junta Nacional de Música de Estados Unidos realizó un estudio sobre la utilización de Terapias Musicales en los centros psiquiátricos, llegando a la conclusión que sobre un total de 341 casos, se había demostrado su eficacia en 209. Estos hospitales utilizaban la música, bien como factor recreativo como terapéutico.

 

Musicoterapia y psicología

Una vez que se reconoció la música por sus cualidades terapéuticas, se llegó a la certeza de que su utilización producía efectos en el organismo como puede ser la relajación, la alegría, la emotividad y el equilibrio psíquico. Por el contrario, también era capaz de provocar estados negativos como la angustia, el estrés, la ira o la ansiedad.

Estas características de la musicoterapia  comenzaron a ser utilizadas para desequilibrios psíquicos, así como para problemas  de prevención de dependencias y prevención de suicidios.

La música no solo altera nuestra mente, si no que es capaz de ejercer un efecto positivo sobre la presión sanguínea, la respiración, la energía muscular y el metabolismo de nuestro cuerpo. Pero su principal valor terapéutico sin duda es su influencia sobre las emociones.

Otra acción muy poderosa de la música es cuando se combina con la palabra hablada, tanto cuando se buscan resultados psicológicos como sociales. Un mensaje acompañado de la música adecuada facilita la capacidad receptiva y la compresión de los oyentes.

Beneficios de la musicoterapia

Están plenamente demostrados los beneficios de la musicoterapia en situaciones de:

  • Superación de las depresiones.
  • Aliviar la tensión nerviosa.
  • Reducir el insomnio.
  • Proporcionar escapes emocionales.
  • Estimular la autoconfianza de una persona.
  • Ayudar al participar en actividades sociales.
  • Aumenta la capacidad para resolver problemas.
  • Mejora problemas de conducta.

También es utilizada en ocasiones para disminuir la ansiedad de los pacientes y desviar su atención en otros tratamientos.

Pero el efecto más reconocido de la musicoterapia, donde prácticamente ninguna otra disciplina puede llegar es la capacidad que posee para elevar el nivel emocional de las personas.

Qué es la musicoterapia

Principales tratamientos Musicoterapeuticos

Para entender la efectividad de la musicoterapia como tratamiento natural, a continuación mostramos los más utilizados en la terapia musical:

 

Audición pasiva

Las audiciones musicales pasivas, suelen ser acompañadas de otras actividades terapéuticas, actuando como relajante. También se utiliza como “sedante natural” en pacientes que tengan que permanecer en la cama durante tiempo prolongado.

La audición pasiva de música consigue en centros psíquicos una reducción notable de peleas entre los internos y la disminución de desperfectos en el mobiliario.

Para iniciar esta terapia de audición pasiva se comienza por acompasar la música al estado de ánimo del paciente, para posteriormente ir adaptándola hasta conseguir el estado anímico ideal, mediante el cambio del tipo de música y su ritmo.

Cuando la audición pasiva se aplica con las terapias musicales clínicas los resultados son prácticamente asegurados.

 

Audición activa o labor interpretativa o creadora

Otro tratamiento beneficioso de la musicoterapia es la participación activa con actividades tan sencillas como cantar, tocar un instrumento, componer canciones y bailar.

En la audición activa en ningún momento se busca la calidad o la perfección en la interpretación musical, el único fin es conseguir los efectos terapéuticos deseados. La participación en estas terapias es un medio y no un fin.

Lo que se busca en estos tratamientos es la capacidad para concentrarse del paciente. No obstante si este dispone de un talento creador, no hay que descartarlo como una terapia de gran valor.

El poder sanador de la musicoterapia

Está demostrado que la música es más eficaz en muchas ocasiones que la palabra hablada, pues alcanza antes el tálamo de nuestro cerebro que la corteza cerebral. A parte hay que considerar que las repeticiones rítmicas brindan un estímulo a la respuesta muscular y emocional.

En muchos casos donde después de una enfermedad o accidente hay que estimular la respuesta cerebral, se suelen utilizar melodías conocidas por el paciente para provocar su respuesta.

Pero sobre todo volvemos a destacar como fundamental el gran poder que tiene la música sobre nuestros sentimientos y emociones.

Limitaciones de la Terapia musical

Antes de llevar a la práctica terapias musicoterapeutas, el profesional tiene que tener en cuenta tanto el historial del paciente como un factor tan importante como su desarrollo cultural. A parte, existen otras limitaciones que se deben conocer:

  • Para considerarse como terapia, tiene que estar supervisada por un psiquiatra.
  • La música beneficiosa para un paciente no lo tiene que ser para otro.
  • Es fundamental la acción y la personalidad del profesional que administra la música.
  • La música es muy válida para tratar algunos casos y acompañar otras terapias, pero nunca se ha producido una “curación milagrosa” por su uso.

 

Como puedes ver la terapia musical también es una forma muy natural de cuidar tu salud.

 

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