Plantas medicinales

Hierbas y plantas medicinales

 

Desde la antigüedad, las plantas medicinales han sido la principal forma de medicina de  todos los pueblos. Después de que en los dos últimos siglos donde su utilización descendió, las hierbas curativas vuelven a ser utilizadas en todo el mundo para el tratamiento de múltiples enfermedades y dolencias, siendo la base de todas las medicinas basada en la estimulación de las defensas naturales del cuerpo para conseguir una forma de vida natural y saludable.

Las estadísticas demuestran que cada vez más personas en Europa, América del Norte, Australia y parte de Asia consultan a médicos herboristas profesionales y utilizan las mismas plantas medicinales que usaban sus ancestros.

 

Qué son las plantas medicinales

Podríamos definir como plantas medicinales a aquellas que se utilizan para tratar enfermedades o dolencias. Para ello se llevan a cabo tratamientos utilizando toda la planta o solamente alguna parte de la misma como pueden ser las raíces, hojas, cortezas, flores, frutos o tallos.

Estas plantas poseen una serie de sustancias químicas que se conocen como principios activos, que son utilizados tanto para la elaboración de remedios tradicionales como de fármacos industriales.

La cantidad y variedad y de plantas con propiedades terapéuticas es increíble. Se estima que alrededor de unas 70.000 variedades de plantas han sido utilizados en alguna ocasión con propósitos curativos, y esto incluye desde líquenes hasta árboles frondosos.

En la actualidad la fitoterapia utiliza por lo menos un millar de plantas originarias de Europa, así como numerosas variedades típicas de América, África, Australia y Asia. La medicina herborista tradicional india, especialmente el Ayurveda, considera que aproximadamente 2.000 variedades de hierbas poseen  un valor medicinal, mientras que la farmacopea china recoge más de 5.700 medicinas tradicionales, en su mayoría de origen vegetal.

Las farmacéuticas convencionales siguen empleando aproximadamente unas 500 hierbas para crear sus medicinas (si bien rara vez utilizan la planta completa). En líneas generales, las hierbas aportan la materia prima para el aislamiento o síntesis de las drogas convencionales. Por poner algún ejemplo citaremos la dioxina (empleada en tratamientos de afecciones cardiacas) que fue aislada de la dedalera común o la píldora anticonceptiva que es una síntesis de los componentes del ñame.

Ajo - planta medicinal

Albahaca

Aloe Vera

Angélica China (Dong Quai)

Apio. Propiedades medicinales

Astragalo

Bardana (Arctium lappa)

Buchu (Agathosma betulina)

Caléndula

Canela

Cardo lechero

Castaño de Indias

Centella Asiática

Chile (Capsicum frutescens)

Cimicifuga Racemosa

Clavo de olor

Curcuma

Ephendra

Equinácea

Espino Albar

Eucalipto

Filipéndula

Genciana

Ginseng Siberiano

Hamamelis

Harpagophytum procumbens o garra del diablo

Hierba de San Juan

Hydrastis

Kava kava

Lavanda

Limón

Lino

Manzanilla - Planta medicinal

Melaleuca

Melisa

Menta Piperina

Mirra

Pasionaria

Sen - Cassia Senna

Las plantas medicinales a través de la historia

En la era moderna de la especialización médica puede resultarnos difícil imaginar las prácticas curativas de antaño, tiempos antiguos en los que la curación era holística por naturaleza y se apoyaba en la magia, el misticismo y las tradiciones orales.

 

Tradiciones medicinales

Desde tiempos inmemoriales, las plantas medicinales han desempeñado un papel fundamental en el tratamiento de la salud y el bienestar de las personas a lo largo de la historia. No es sorprendente que la mayoría de las culturas consideraran que la mayoría de las plantas tenían poderes curativos, incluso mágicos. En muchas culturas antiguas, los chamanes ofrecían tratamiento médico a los pacientes  y a la vez que solicitaban ayuda a los espíritus para alcanzar la curación.

 

Separación entre medicina y misticismo

Herbario anglosajón sobre plantas medicinales
Herbario anglosajón (año 1.050 d. C.) este manuscrito bellamente ilustrado representa la parte aérea y el sistema de raíces de una planta medicinal.

 

Nuestros ancestros utilizaban una gran variedad de plantas medicinales y poseían un gran conocimiento de sus cualidades curativas. Es obvio que la capacidad de observación y el sistema de “prueba y error” desempeñaron un papel fundamental en el desarrollo de sus conocimientos. La sociedad humana ha observado durante miles de años los efectos que producen la  ingesta de determinadas raíces o bayas.

Es en la cultura griega cuando la medicina comienza a separarse del mundo mágico o espiritual. Hipócrates (uno de los considerados padres de la medicina), consideraba que la enfermedad era una condición humana natural y no un fenómeno sobrenatural, motivo por el cual la medicina tenía que ser llevada a cabo sin ceremonias rituales ni conjuros mágicos.

Con el establecimiento de las rutas comerciales entre Europa, Oriente Medio, India y Asia crece el interés por las hierbas curativas provenientes de otras regiones. En ese momento numerosos escritores intentaron redactar un registro o catalogo de las plantas con propiedades curativas. Dioscórides (medico griego del siglo I) escribió el primer libro sobre hierbas medicinales. Este texto incluía aproximadamente 600 hierbas y tuvo una asombrosa influencia sobre la medicina occidental, ya que fue la referencia principal utilizada en Europa hasta el siglo XVII.

 

Las plantas curativas en la edad media

El conocimiento y la capacidad médica durante la edad media suele ser muy subestimada al llevarse a cabo en comunidades prácticamente subdesarrolladas. No obstante, existe evidencia de que muchas personas poseían un conocimiento sorprendentemente sobre la medicina herborista. Estos sanadores poseían un alto nivel de conocimiento médico práctico.

Las teorías y el desarrollo de la medicina galénica, ayurvédica (India) y China tenían muy poca importancia para la Europa medieval, que todavía confiaba en los servicios de los hombres y mujeres “sabios”.

 

Medicina herborista islámica e india

Se podría decir que la medicina occidental sufrió el impacto de la decadencia del Imperio Romano dejando de avanzar en su conocimiento. Sin embargo, gracias al florecimiento de la cultura árabe, los conocimientos de los periodos griegos y romanos fueron conservados y ampliados. Los árabes eran farmacéuticos expertos, y su contacto con las tradiciones medicas india y china les otorgaron  un amplio saber sobre las plantas medicinales.

Posteriormente en la India en el siglo VII, se vivió una edad dorada de la medicina (en la que florecieron las maternidades, los hospitales y los jardines de plantas medicinales) registrada por los eruditos de la época.

 

Nuevos mundos, nuevas plantas curativas

Los viajes a China de Marco Polo (Siglo XIV) coincidieron con la unificación de Asia bajo Genghis Khan, dió comienzo a una explosión comercial que hizo que una gran variedad de hierbas desconocidas invadieran el continente europeo, entre otras el jengibre, la canela y el cardamomo. Europa por su parte, exportó algunas hierbas al lejano Oriente, entre ellas la salvia.

La colonización de América Central y del Sur por los españoles y los portugueses también implicó la llegada a Europa de plantas medicinales desconocidas hasta entonces y sumamente eficaces (las antiguas civilizaciones maya, inca y azteca poseían una profunda comprensión de las propiedades medicinales de las plantas), que fueron utilizadas para tratar la malaria, la sífilis, la viruela y otras enfermedades graves.

 

La medicina científica y el nuevo racionalismo

Hasta finales del siglo XVI, la mayoría  de las tradiciones médicas se habían basado en el concepto de “trabajar con la naturaleza”, con las capacidades curativas del cuerpo que podían ser apoyadas y fortalecidas por las plantas medicinales. Para la medicina china tradicional, chi es la energía primordial que mantiene la vida y la salud; en la India, ésta energía se denomina prana; en Occidente los herboristas emplean el término “fuerza vital”.

A partir del siglo XVII, para el nuevo racionalismo médico de la época, estos conceptos eran un residuo de la ignorancia y la superstición que había formado parte de las antiguas creencias curativas. La brecha entre el herborismo y la medicina científica se hizo cada vez más grande, hasta que a comienzos del siglo XIX los científicos descubrieron los métodos para aislar las sustancias químicas de las plantas.

 

¿Qué es la fitoterapia?

En la actualidad se conoce como fitoterapia el estudio y conocimiento para el tratamiento o curación de enfermedades y dolencias mediante el uso de las plantas medicinales.

El estudio de las hierbas y plantas curativas, como parte de las terapias naturales, es una de las ciencias más antiguas. Como es lógico, los primeros productos curativos utilizados por el hombre fueron de origen vegetal.

Hay que tener en cuenta que muchas de las medicinas más efectivas actuales se basan en extractos de plantas y hierbas, que siguen siendo una de las fuentes principales en la obtención de los modernos fármacos.

 

Cómo clasifica las plantas la fitoterapia

Según la forma en que actúan sobre el cuerpo humano, la fitoterapia tiene una clasificación para los diferentes tipos de plantas. Curiosamente continúa siendo la misma clasificación que indicó  Aristóteles en el siglo IV a. C.

Estos son los seis grupos que forman la clasificación:

  • Plantas astringentes: ayudan a contraer los tejidos que se han vuelto demasiado flojos.
  • Plantas antiespasmódicas: Ayudan a prevenir los espasmos repetidos.
  • Plantas emolientes: ayudan a calmar y enfriar los tejidos inflamados y con heridas.
  • Plantas tónicas: ayudan a fortalecer el sistema de las glándulas endocrinas.
  • Plantas depurativas: ayudan a limpiar la circulación de la sangre.
  • Y además, de forma más concreta, pueden clasificarse como plantas relajantesplantas hepáticasplantas estimulantes, etc.

Las ventajas de los tratamientos fitoterapeúticos es que actúan de forma equilibrada y armónica en el organismo humano. El resultado de la terapia de las plantas se concreta en curar, reconstruir, reparar y restablecer las funciones normales, gracias a sus efectos, que proporcionan a los tejidos los nutrientes que necesitan.

 

El trabajo de un fitoterapeuta

Cuando un paciente visita por primera vez a un fitoterapeuta, debe darle una amplia información sobre las enfermedades que ha tenido, su estado físico actual, el tipo de trabajo que ejerce, sus actividades de tiempo libre, el tipo de alimentación que sigue y todo lo que puede ayudar al terapeuta en su propósito de poder establecer un diagnostico correcto.

Para realizar un buen diagnostico, el terapeuta necesitara tener información sobre el paciente, en relación con su presión sanguínea, ritmo cardiaco y proceso intestinal, entre otros, así como conocerle también como persona, cuáles son sus tensiones emocionales, como se encuentra en la vida, sus experiencias, sus sentimientos y todo lo necesario para un tratamiento holístico.

La terapia natural a base de plantas medicinales aportara al paciente la solución apropiada para tratar problemas gastrointestinales, trastornos menstruales y endocrinos o bien relacionados con el estrés, entre otros, pero hay que tener en cuenta que su eficacia dependerá de que el tratamiento se lleve a cabo del modo correcto.

Nunca deben administrarse tratamientos con hierbas medicinales sin la prescripción y el control de un fitoterapeuta.

Principios básicos del herborismo

Muchas variedades de plantas cultivadas en el mundo contienen componentes activos con cualidades beneficiosas (que las drogas farmacéuticas no contienen) y ayudan a combatir la enfermedad a la vez que colaboran con los recursos propios del cuerpo para recuperar la salud.

 

Propiedades benéficas de las plantas

Flor del opio
El opio, derivado de las semillas de la adormidera, contiene los alcaloides narcóticos morfina y codeína, analgésicos de uso extendido en la medicina convencional.

No hay duda de que muchos medicamentos farmacéuticos ayuda a mejorar la calidad de vida y a controlar las infecciones en cuadros donde otros tratamientos poco podrían hacer. No obstante el espectacular progreso de la medicina alopática, la medicina herborista tiene mucho que ofrecer. A lo largo de la historia, los seres humanos han confiado casi exclusivamente en las plantas para tratar todo tipo de enfermedades, desde leves hasta agudas. Hoy los remedios vegetales vuelven a tener relevancia porque la eficacia de los medicamentos convencionales, -por ejemplo antibióticos- ha sido puesta en duda.

Por otra parte la preocupación por los efectos secundarios de los medicamentos ha llevado a la gente a buscar tratamientos menos agresivos. El uso de la mayoría de las hierbas no implica riesgos, aunque algunas pueden ocasionar efectos secundarios.

La medicina herborista puede complementa los tratamientos convencionales, aportando remedios no agresivos y de fácil tolerancia para las enfermedades crónicas.

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